CERTIFICADO DE ANTIGÜEDAD

Ya tengo listo para entregarle al cliente nuestro último encargo. Se trata del certificado de antigüedad de un edificio situado en el Casco Vello de Vigo.

Certificado de antigüedad
El certificado de antigüedad es otro de los trabajos que podemos hacer los aparejadores / arquitectos técnicos.  Este documento es necesario cuando una construcción no está escriturada o registrada.

Este documento describe la edificación existente en una determinada parcela urbanística y que hace constar la inexistencia de expediente disciplinario así como la antigüedad aproximada de la edificación. Se utiliza para justificar que nuestra vivienda u obra de ampliación tiene una antigüedad superior a la necesaria para su regularización. De ese modo, podemos escriturar la vivienda con todas sus mejoras, evitar sanciones urbanísticas, derribos, etc.

Ejemplo de certificado de antigüedad

Ejemplo de certificado de antigüedad

El certificado de antigüedad debe ir acompañado de una memoria descriptiva de los materiales usados y de las soluciones constructivas adoptadas en la obra y habrá que corroborar su contemporaneidad con la fecha estimada de final de obra.

Además de esta memoria, se anexarán un reportaje fotográfico actual, planos en planta de la superficie construida, planos de situación y emplazamiento, así como los documentos que acrediten la antigüedad de la edificación.

Los documentos acreditativos pueden ser, entre otros, ortofotos antiguas en donde se distinga el inmueble, facturas eléctricas o la ficha catastral.

En el caso que acabo de terminar, el edificio no está regularizado porque cuando, a finales de los años 70,  se ejecutó la obra de reforma y ampliación del mismo, los propietarios decidieron hacer una planta más de las que figuraban en el proyecto de ejecución (según el cual les habían otorgado la licencia de obra). Por esta razón el edificio no tiene una licencia de final de obra o licencia de primera ocupación y no pudieron escriturar el inmueble.

En la izquierda, el alzado del proyecto original de la obra con 3 alturas. A la derecha, una imagen de su estado actual con la 4ª planta de propina.

Como casi siempre, estas situaciones “irregulares” pasan desapercibidas hasta que la construcción es objeto de una herencia. En ese momento, la notaría de turno hace saltar las alarmas y solicita un certificado de antigüedad que verifique que el inmueble lleva edificado el tiempo necesario para poder ser escriturado.

Y para solucionarlo, recurre siempre a tu aparejador de cabecera 🙂

Si estás necesitas un certificado de antigüedad en Vigo y alrededores, ponte en contacto conmigo. Te asesoraré sobre los pasos que tenemos que dar para conseguirlo.

Tienes mis datos de contacto AQUÍ, o si lo prefieres, puedes rellenar el formulario de la página de INICIO explicándome brevemente tu caso y yo me pondré en contacto contigo.

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